El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ofreció este viernes una recompensa de 50,000 dólares por un presunto implicado en el enfrentamiento entre migrantes y agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en una granja de cannabis de California que dejó decenas de campesinos detenidos.




Bill Essayli, fiscal de Estados Unidos para el Distrito Central de California, publicó en sus redes sociales que el FBI busca a un “sujeto desconocido” que “aparentó” apuntar y disparar una pistola a agentes federales cerca de Camarillo, donde cientos de manifestantes encararon al ICE este jueves.
El funcionario del Departamento de Justicia (DOJ) compartió una fotografía de un hombre con un cubrebocas o mascarilla, y un video de la estación local de ABC con imágenes del sujeto y la leyenda “protestante aparentemente dispara un arma a agentes”.
El ICE también difundió un aviso sobre “tirador en fuga” por el “sujeto que aparentemente dispara un arma a agentes federales mientras ejecutan una orden de arresto en un sitio de mariguana”, que es legal en California.
El aviso se produce un día después del operativo en el condado de Ventura, en el área de Camarillo, y en el condado de Santa Bárbara, en la zona de Carpintería, que resultó en la aprehensión de cientos de migrantes de varias nacionalidades, entre ellos mexicanos, según confirmó la Cancillería de México.


“Es inaudito que estos elementos de ICE, vengan a nuestra comunidad a separar familias y a dejar a otros sin el sustento para seguir viviendo dignamente. A mi oficina llegan cientos de llamadas diariamente buscando apoyo, para estos trabajadores honraos que solo han vendo a trabajar a nuestra comunidad. Mi corazón y mi apoyo esta con ellos,” dijo Vianey López, Supervisora del 5to. Distrito en el Condado de Ventura.
“Me parte el corazón ver como estos oficiales de inmigración vienen a nuestra comunidad a romper la paz. Esta gente a la que viene a deportar, son gente trabajadora que son parte muy importante para nuestra comunidad, son gente humilde, gente trabajadora que hacen que nuestra economía progrese, son la gente que pone la comida en nuestras mesas, la que finca nuestras casas, la que cuidad a nuestros niños. La policía local no está apoyando estas redades ni está cooperando con inmigración, si en algún momento policías locales hacen acto de presencia es para proteger a nuestros socorristas y mantener orden,” dijo el Alcalde de Oxnard Luis McArthur.
La operación desató protestas contra las detenciones, por lo que los agentes lanzaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes en medio de los campos de cultivo, hiriendo a varios y lastimando a muchos, que terminaron en hospitales locales, hasta donde se cree que oficiales de inmigración intentaron entrar, pero que se les negó en acceso incluyendo el Hospital San Juan en Oxnard.
La acción refleja cómo California se ha convertido en un especial foco de tensión para la política migratoria del presidente Donald Trump, pues desde que junio han arreciado las protestas contra las redadas del ICE, en particular en Los Ángeles.
Entre el 6 y el 22 de junio más de 1,600 personas en Los Ángeles quedaron detenidas con fines de deportación, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

