Hipnosis contra cáncer

Por Mariana González

Pacientes con diferentes tipos de cáncer han experimentado una mejora en su calidad de vida y alivio del dolor mediante la práctica de hipnoterapia que es probada desde hace unos meses en el Antiguo Hospital Civil de Guadalajara, en el oeste de México.

La doctora Esther Cisneros, especialista en psicoterapia e hipnosis del hospital, cuenta que a raíz de que han aplicado esta terapia conocida como “hipnosis imaginaria” han notado que las personas tienen una mejor adaptación y manejo de su enfermedad.

La especialista detalla que han iniciado una investigación para ver los resultados y si esto impacta en la calidad de vida del paciente, en su autoeficacia y en la activación del mismo. “Es decir aquellos conocimientos que tienen los pacientes acerca del manejo de su enfermedad, y si hay la confianza para poderlos manejar adecuadamente y tomar decisiones acertadas junto a su médico”, revela.

José “N” permanece en una de las salas donde los pacientes reciben quimioterapia. La gorra que porta sobre su cabeza no oculta el gesto de dolor que se dibuja en su cara. Padece sarcoma, un tipo de cáncer que afecta tejidos blandos, según el diagnóstico que los médicos le dieron hace un par de meses.

En voz baja le cuenta a la terapeuta que desde que se enteró de su padecimiento no deja de preguntarse el por qué y si la terapia funcionará para salvarlo.

Sus piernas le duelen y sus manos están cerradas en puño. Casi sin dudarlo acepta cuando la terapeuta le ofrece someterlo a la hipnosis.

José “N” cierra sus ojos y la especialista le habla al oído. Poco a poco su cuerpo se va poniendo menos rígido.

Sus manos están sueltas y su cara ya no muestra un gesto tan duro. Al cabo de un rato abre sus ojos y al menos tiene fuerza para esbozar una sonrisa mientras da las gracias.

La hipnoterapia es también conocida como hipnosis Ericksoniana, en honor del psicoterapeuta estadounidense Milton Erickson, creador de esta técnica que es cada vez más aceptada en la práctica médica y en los cuidados paliativos.

Consiste en llevar al paciente a un estado de relajación para que evoque momentos o situaciones agradables que le ayuden a generar endorfinas y hacer que el dolor disminuya, explica Cisneros. Con la ayuda del psicoterapeuta, el paciente realiza un ejercicio de imaginación guiada en donde puede estar en un estado alterado de conciencia pero jamás la pierde.

“Más bien focaliza su atención en un momento de su vida que haya sido agradable, relajante, estimulante”, asegura la especialista.

Con ello, se busca que traiga a él de nuevo todas las emociones, todas las endorfinas que se generaron en ese momento para que haya una mejor respuesta del nivel inmunológico, y obviamente baje el estrés.

La también presidenta de la Fundación Voluntarias contra el Cáncer dice que eligieron hacer este ejercicio durante la quimioterapia para ayudarlos a cambiar su actitud hacia este tipo de tratamiento.

“Nos dimos cuenta que muchos de ellos de repente toman la quimioterapia como algo negativo, en lugar de que algo positivo por los efectos secundarios, pero la quimioterapia les salva la vida”, dice.

Y asevera que es importante el apego terapéutico, “queremos que lo vean como aliado, como algo que les va a salvar la salud y bajarles los niveles de ansiedad, para que así haya menos efectos secundarios”, señala.

Cada semana un puñado de voluntarios especializados en hipnoterapia ofrecen el servicio a los pacientes que acuden al hospital los miércoles y jueves.

Es común que las psicoterapeutas les pidan que se imaginen que se pintan de un color y que va entrando a su cuerpo para limpiar células malignas.

Menos de media hora es suficiente para lograr su relajación y un estado de tranquilidad que les dura incluso varios días.

Ese es otro de los beneficios de la terapia, dice la especialista, quien está en el camino de medir cualitativamente cómo la hipnoterapia ha incidido en efectos colaterales como la ansiedad y la depresión que suelen atacar a los enfermos de cáncer. v El grupo de voluntarios comenzó a aplicar la técnica a un grupo de mujeres con cáncer de mama, pero pronto ampliaron el proyecto a personas con cáncer de colon, linfedemas, o de ovario.

“Se puede focalizar cuando tienes un dolor en específico en alguna parte del cuerpo, incluso a la ansiedad o la depresión”, argumenta.

En una segunda etapa, la especialista pretende implementar la hipnoterapia en niños enfermos de cáncer para ayudar a lograr su bienestar.

“Los niños tienen una manera especial de hacer la sugestión hipnótica, responden muy bien porque no hay temores, hay confianza y si haces una buena empatía son muy transparentes y ellos no ponen esas barreras”, adelanta.