Fuerza letal policíaca

La nueva medida moderniza los estándares para hacer que los policías usen la fuerza letal sólo cuando sea “necesario”, e impulsa a los agentes a usar técnicas como la persuasión verbal y otros métodos de intervención en crisis.

Por Ana Milena Varón

El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó este lunes la ley que convierte a esta región en el estado más estricto del país en el uso de la fuerza letal por parte de agentes de policía y alguaciles en un esfuerzo por disminuir las muertes de civiles a manos de las autoridades.

La nueva medida moderniza los estándares para hacer que los oficiales usen la fuerza letal sólo cuando sea “necesario”, e impulsa a los agentes a usar técnicas como la persuasión verbal y otros métodos de intervención en crisis.

“Estamos enviando un mensaje a través del país de que se puede hacer más y mejor”, dijo Newsom, en una emotiva ceremonia en Sacramento dónde firmo la ley y a la que asistieron familiares de personas que murieron a manos de la policía.

La ley AB 392 también amplía el alcance de las investigaciones sobre incidentes mortales en las que se vea involucrado un agente de ley, lo que permite examinar la “totalidad de las circunstancias”, incluidas las acciones que el agente tomó antes de disparar.

Esta nueva regulación permitirá cambiar la formación que reciben los oficiales para enfrentar este tipo de situaciones.

“Esta ley no solo marcará una diferencia en California, sino que sabemos que lo hará en todo el mundo”, dijo la asambleísta afroamericana Shirley Weber autora de la medida.

Precisamente este lunes la Policía de Nueva York informó del despido del agente Daniel Pantaleo por la muerte en 2014 del afroamericano Eric Garner, a quien aplicó una prohibida llave de estrangulamiento, lo que provocó masivas protestas en esta ciudad por brutalidad policíaca.

Con la nueva ley, que entrará en vigor en 2019, California también se convertirá en el único estado en combinar el estándar del uso de la fuerza letal cuando “sea necesario para defenderse contra una amenaza inminente de muerte o lesiones corporales graves para el oficial u otra persona” y el requisito de un tribunal que considere que la conducta del oficial fue justificada.

La nueva medida, conocida como la ley Stephon Clark, se logró después de las protestas del año pasado en Sacramento por la muerte de Clark, un afroamericano de 22 años abatido a tiros por la policía cuando supuestamente confundieron un celular que llevaba en su mano con una pistola.

El joven recibió ocho balazos, seis de los cuales le impactaron en la espalda.

Aunque la ley no termina de convencer a la familia de Clark, este lunes su hermano Stevante dijo que al menos se está haciendo algo, hay una “conversación” sobre este tipo de situaciones.

Para Jesse Rodríguez, primo de James De La Rosa, quien fue asesinado a tiros por la policía de Bakersfield en 2014, este lunes es un día importante para la comunidad hispana.

“La AB 392 podría haber evitado la muerte de mi primo y muchos otros en todo el estado. Por eso estoy con muchas familias para hacer un cambio para nuestras comunidades”, dijo en un comunicado. Actualmente los oficiales en California y en la mayoría de los otros estados pueden usar la fuerza letal cuando ellos consideran que es “razonable”, independientemente de si es “necesaria” para evitar la muerte inminente o lesiones corporales graves de un sospechoso, o si había alternativas disponibles.

Los departamentos de policía en California lideran la lista de los más letales en el país. Por ejemplo, el Departamento de Policía de los Ángeles (LAPD) ocupó en 2018 el primer lugar en la lista de tiroteos fatales en el país, con 14 sospechosos muertos por agentes, ocho de los cuales eran latinos y otros cuatro afroamericanos.

“Este proyecto de ley definitivamente es una victoria de la comunidad, pero el trabajo duro es asegurar que se implemente correctamente”, dijo en un comunicado Miguel Quezada, cuyo tío fue asesinado por un agente de policía de Modesto en 2002.

Por su parte, Newsom resaltó que la ley en sí no resuelve el problema sino se establecen maneras efectivas de comunicación entre las autoridades y la misma comunidad.

“El trabajo está dentro de nosotros... no podemos perder este momento para encontrar la forma correcta de tratar el uno con el otro”, insistió el gobernador.