En llamas el pulmón del mundo

Vista de los daños producto del incendio en la selva amazónica en Brasil.



El Ejército de Brasil y la Fuerza Nacional de Seguridad Pública (FNSP), un grupo de elite de la Policía, movilizaron este martes casi 1,000 efectivos para combatir los incendios que afectan a la Floresta Nacional de Jacundá, un parque natural próximo a Porto Velho, capital del estado amazónico de Rondonia.

El Ministerio de Defensa comunicó que la ‘Operación Verde Brasil 17’, a cargo de la 17ª Brigada de Infantería de la Selva, se realiza desde el lunes en los estados norteños de Acre, fronterizo con Bolivia y Perú, y Rondonia, dos de los más afectados por los voraces incendios que avanzan en la Amazonía brasileña.

“El objetivo es combatir los delitos ambientales con énfasis en los focos de incendio” y las acciones se complementan con la Operación Jequitibá, iniciada por el Gobierno regional de Rondonia el último sábado en las zonas centro y norte de ese estado con bomberos, agentes de la Policía Ambiental y fiscales de medio ambiente, citó el Ministerio.

En total participan 900 soldados del Ejército, entre ellos varias mujeres, y, según información, otros 60 efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad se sumaron este martes al contingente, que cuenta con el apoyo de 170 vehículos, entre patrullas, ambulancias, camiones y autobuses.

Desde el aire, el operativo es apoyado por 20 aeronaves, entre helicópteros y aviones, más seis cargueros Lockheed C-130 Hércules equipados con tanques para transportar 12,000 litros de agua. La “Flona Jacundá”, como es llamado el parque natural de 221,217 hectáreas, está localizado en jurisdicción del municipio de Porto Velho, a 100 kilómetros del casco urbano de la capital regional, de casi 600,000 habitantes y una de las más afectadas por el humo procedente de los incendios, que ha cubierto la ciudad y obligado al desvío de varios vuelos comerciales.

Tras la emergencia que se vive en la región amazónica por los incendios, y luego de que el presidente Jair Bolsonaro autorizara el uso de las Fuerzas Militares en los estados amazónicos que así lo solicitaron para ayudar a apaciguar las llamas, el ministro de Justicia, Sergio Moro, dio carta blanca el fin de semana para que miembros de la FNSP se trasladaran a los estados de Pará y Rondonia.

Los agentes apoyan las labores que en esas regiones del país adelanta el estatal Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de los Recursos Naturales (Ibama) en el control de incendios y fiscalización de la deforestación ilegal de la selva amazónica.

La actuación de la Fuerza Nacional se prolongará hasta el 31 de octubre y podrá prorrogarse si fuese necesario, según informó Moro.

Las medidas del Gobierno Bolsonaro se dieron luego de la presión que originó una serie de protestas nacionales e internacionales por los incendios de la Amazonía, en las que fueron fuertemente criticadas las políticas ambientales impulsadas por el presidente brasileño.

Según datos divulgados esta semana por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), la región amazónica ha registrado más de la mitad de los 71,497 incendios forestales detectados en Brasil entre enero y agosto de este año, una cifra un 83 % superior al del mismo período de 2018.