Buscan a 2 sospechosos de matar a 6 latinos, incluido un bebé en California.
Autoridades en California solicitaron este martes ayuda del público para encontrar a dos sospechosos de asesinar a 6 hispanos, incluidos una madre de 17 años y su bebé de 10 meses, en una vivienda que había sido blanco de una investigación de tráfico de drogas apenas hace una semana.
La masacre es muy semejante a las que ejecutan miembros de los carteles mexicanos para ejecutar cuentas o como represalias por meterse en territorio que, según esos carteles controlan o los consideran como suyos.
Los asesinatos ocurrieron la madrugada del lunes en una vivienda de la ciudad de Goshen, una comunidad agrícola del condado de Tulare en el Valle Central de California.
El jefe del Departamento del Alguacil de Tulare, Mike Boudreaux, dijo este martes en una conferencia de prensa que se estableció una recompensa de 10,000 dólares para quien dé información que lleve a la captura de dos hombres, sospechosos de cometer los asesinatos.
Boudreaux resaltó que el crimen “no fue un acto de violencia al azar. Creemos que esta era una familia objetivo”.
Los investigadores dicen que al menos dos tiradores participaron en el ataque. Boudreaux dijo que tres personas sobrevivieron al ataque, una de ellas logró llamar a la policía.
Las víctimas fueron identificadas como Jennifer Analla, de 50 años; Rosa Parraz, de 72 años; Eladio Parraz Jr, de 52; Marcos Parraz, de 19; Alissa Parraz, de 16 años, y su bebé de 10 meses, Nycholas Parraz.
La joven madre y su bebé intentaron huir de la residencia pero fueron asesinados en la calle, detalló el alguacil.
Boudreaux indicó que la masacre fue “deliberada, intencional y horrible”.
El alguacil resaltó que se investiga si los asesinatos están relacionados con el tráfico de drogas ya que todas las víctimas recibieron disparos en la cabeza.
El homicidio donde ocurrió el ataque fue registrado por las autoridades la semana pasada en relación con una investigación de tráfico de drogas.
No obstante, Boudreaux aclaró que no todos los que recibieron disparos eran traficantes de drogas o pandilleros como la adolescente, su hijo y la abuela de la familia.