El precio mediano de la vivienda de segunda mano en Estados Unidos se disparó en enero un 15.4 % interanual, hasta los 350,300 dólares, en un entorno de inflación muy elevada pero que por el momento no ha reducido el apetito de los consumidores.

La Asociación Inmobiliaria Nacional de EE.UU. informó este viernes de que la venta de vivienda de segunda mano subió en enero un 6.7 % con respecto al mes anterior, lo que indica que los altos precios no están haciendo que los compradores den marcha atrás.

La venta de hogares subió en todas las regiones estadounidenses y en el conjunto del país se cerraron 6.5 millones de nuevos contratos.

Según realtors.com, en enero de 2022, el precio medio de venta de una vivienda en el condado de Ventura superaba los $837,000, con una tendencia al alza del 18.8 % año tras año. El precio promedio de venta de una casa por pie cuadrado fue de $470. El precio por el cual termino vendiéndose dicha casa fue de $800,000.

Como ocurre en muchos otros sectores económicos, la altísima demanda choca con una escasez de oferta, ya que a finales de diciembre el inventario de vivienda a la venta bajó hasta las 860,000 casas, la cifra más baja registrada desde que la asociación inmobiliaria publica este dato.

A lo largo de enero, más casas salieron a la venta, lo que explica la diferencia entre las 860,000 disponibles a finales de diciembre y los 6,5 millones de contratos cerrados durante el mes.

La semana pasada se conoció que la construcción de nueva vivienda bajó un 4.1 % en enero con respecto a diciembre en el mercado estadounidense, coincidiendo con el aumento del precio de los materiales.

Según los datos de la Oficina del Censo, en EE.UU. se empezaron a construir en el mes de enero 1,638,000 viviendas con capital privado, por debajo de las 1,708,000 iniciadas en el mes de diciembre.

La gran mayoría de viviendas de nueva construcción son casas consideradas unifamiliares (69 %) mientras que el resto son apartamentos en edificios con cinco o más unidades.