El exjefe de la policía de Bridgeport, Connecticut, Armando Pérez, de origen cubano, fue sentenciado este lunes a cumplir un año y un día de prisión por hacer trampa en el examen para obtener ese puesto y mentir durante más de un año a los agentes del FBI para encubrir lo ocurrido.

Pérez, que llegó a Connecticut junto a su familia que huyó de Cuba en la década de 1960, fue jefe de la policía bajo la Administración de su amigo cercano, el alcalde Joseph P. Ganim, señala el diario Hartford Courant.

Indica además que al dictar sentencia, la jueza federal Kari Doley dijo a Pérez que había terminado su larga carrera de 35 años en la policía “como un delincuente convicto”.

La jueza también señaló al ahora convicto que le estaba imponiendo una sentencia leve por su larga carrera y récord impecable hasta el escándalo, y por el apoyo que había recibido de todos los rincones de Bridgeport.

Pérez, que era el elegido de Ganim para el puesto que ocupaba de forma interina y que se declaró culpable, enfrentaba una condena de entre 18 y 24 meses de prisión y la Fiscalía había pedido una sentencia “significativa” para disuadir de nuevos actos de corrupción en Bridgeport, ciudad que ha sido víctima de otros escándalos, destaca el Hartford Courant.

Recuerda que una sentencia de un año y un día, la misma sentencia dictada al exgobernador John Rowland tras su primera condena por corrupción, significa que cumplirá algo menos de un año de prisión.

Igualmente señala que Pérez, a quien recientemente se le diagnosticó una afección médica a la que la jueza se refirió indirectamente como una afección “cognitiva, neurológica”, pidió ser asignado a un campo de prisioneros de baja seguridad en Pensilvania.

Pérez, que fue el primer jefe de policía latino en Bridgeport, y de 65 años, está en libertad bajo fianza y se le ordenó presentarse el 24 de mayo para comenzar a cumplir su sentencia.

El ex policía fue acusado junto con el exdirector de personal de Bridgeport, David Dunn, de manipular el examen de promoción y de mentir. Sin que lo supiera, uno de los dos oficiales del Departamento de Policía que se había comprometido con ayudarle estaba cooperando con el FBI.

El abogado de Pérez, Robert Frost, reconoció que su cliente merecía un tiempo en prisión, pero argumentó que un año y medio era demasiado, de acuerdo con el diario.

Dunn, quien será sentenciado, robó materiales confidenciales del examen, preparados por un consultor, y se los entregó a Pérez.

El entonces jefe interino ordenó a dos subordinados colaborar en secreto y completar la prueba el examen para su beneficio.

Ganim, quien cumplió siete años de prisión por actos de corrupción durante su primer mandato como alcalde (1991-2003), ha negado estar implicado en este caso y no ha sido acusado.